Preguntas frecuentes.
Lo que más nos suelen preguntar, respondido sin rodeos.
No hay una tarifa fija porque cada proyecto es distinto. Lo primero que hacemos es entender qué necesitas de verdad, y a partir de ahí te damos un presupuesto claro. Lo que sí podemos prometerte: no inflamos precios y si hay una opción más económica que resuelve tu problema igual de bien, te la decimos.
Depende del alcance. Una web sencilla puede estar en tres o cuatro semanas. Un desarrollo a medida puede llevar meses. Antes de empezar siempre te damos una estimación honesta, y si algo cambia por el camino te avisamos antes de que te sorprenda.
Habitualmente no. Forma parte de cómo empezamos cualquier proyecto: antes de presupuestar nada, necesitamos entender bien tu situación. Si solo buscas orientación puntual sin un proyecto detrás, podemos hablarlo.
No hace falta. Hablamos contigo en términos de negocio, no de código. Si algo no queda claro, nos lo dices y lo explicamos de otra forma. Preferimos tomarnos el tiempo de explicarlo bien que avanzar con malentendidos.
Sí, y lo esperamos. Los proyectos cambian cuando empiezas a verlos tomar forma. Trabajamos de forma iterativa precisamente para que puedas corregir el rumbo sin que eso suponga empezar de cero.
Te lo decimos antes de presupuestar nada. No construimos algo desde cero si hay una solución que ya funciona y cuesta menos. Que eso nos quite trabajo es el menor de nuestros problemas.
Principalmente pequeñas y medianas empresas. No hace falta ser una empresa grande ni tener un presupuesto enorme. Hace falta tener un problema real y ganas de resolverlo bien.
Sí. No desaparecemos cuando terminamos. El alcance del soporte depende de cada proyecto, pero siempre hay una forma de seguir trabajando juntos si lo necesitas.
¿No encuentras lo que buscas? Escríbenos.