Descubierta o rastreada, actualmente sin indexar: qué significa y qué hacer
Search Console marca páginas como 'Descubierta: actualmente sin indexar' o 'Rastreada: actualmente sin indexar' y no explica qué hacer con ellas. Son dos estados distintos, con causas y soluciones distintas, y muchas veces ni siquiera son un problema. Aquí explicamos qué significa cada uno, cómo diagnosticarlo con el informe de páginas y la Inspección de URLs, qué conviene hacer y qué no, y lo que encontramos al revisar nuestro propio informe.
Respuesta corta: qué significa cada estado y qué hacer
En el informe de indexación de páginas de Search Console, 'Descubierta: actualmente sin indexar' significa que Google conoce la URL pero todavía no la ha rastreado, y 'Rastreada: actualmente sin indexar' significa que ya la ha leído y, de momento, no la ha incluido en su índice. Se parecen, pero no son lo mismo: en el primer caso Google aún no ha visto tu página, y en el segundo la ha visto y no ha encontrado motivos suficientes para guardarla. Esa diferencia decide qué hacer. Si la página está descubierta, el trabajo es conseguir que Google la visite, sobre todo con enlaces internos desde páginas que ya tiene indexadas. Si está rastreada, el trabajo es que merezca estar en el índice: contenido propio, distinto del resto de tu web y con una función clara. En los dos casos hay que empezar por comprobar si esa URL debería estar indexada, porque a menudo la respuesta es que no. Son estados frecuentes en webs nuevas o pequeñas. Si en tu informe aparece otro motivo, como 'Excluida por una etiqueta noindex', 'Duplicada' o 'No se ha encontrado (404)', las causas son otras y no se tratan aquí.
Que una página aparezca como 'sin indexar' solo es un problema si es una página que quieres ver en Google. En nuestro propio informe, de 27 URL en estos dos estados, solo una lo era.
Descubierta, actualmente sin indexar: Google sabe que existe, pero no ha ido a verla
Según la ayuda de Search Console, este estado aparece cuando Google ha encontrado la URL, en el sitemap o en un enlace, pero todavía no la ha rastreado. Lo habitual es que haya aplazado la visita para no sobrecargar el sitio, y por eso el informe no muestra fecha de último rastreo. Estar en el sitemap ayuda a que Google descubra la URL, pero no garantiza que la visite. Google menciona este estado en su guía sobre el presupuesto de rastreo, aunque esa guía está pensada para sitios muy grandes: más de un millón de páginas, o más de 10.000 si cambian a diario. En una web de empresa con unas decenas o cientos de URL, lo habitual es otra cosa: Google no ve motivos para visitar ya esas páginas y las deja en la cola. Nuestros datos lo reflejan. En las estadísticas de rastreo de mizurastudio.es, el 96 % de las solicitudes de Google eran para volver a revisar URL que ya conocía y solo el 4 % para descubrir otras nuevas: en una web joven, lo nuevo espera. La misma guía de Google señala que el inventario de URL, cuáles le pides que rastree y cuáles no, es lo que más puedes controlar.
En una web pequeña, 'Descubierta' casi nunca significa que Google no pueda rastrear. Significa que todavía no ha visto motivos para hacerlo ya, y los enlaces internos son la forma más directa de dárselos.
- Pocos enlaces internos: la URL solo aparece en el sitemap o en un listado, y Google da menos prioridad a lo que ningún contenido recomienda. Enlázala dentro del texto de dos o tres páginas relacionadas que ya estén indexadas, con un texto de enlace descriptivo. Cómo hacerlo bien está en la guía de enlazado interno SEO.
- Demasiadas URL de poco valor: etiquetas, filtros, paginaciones o resultados de búsqueda interna que compiten por la atención del rastreador. Decide cuáles no deben indexarse, márcalas con noindex y sácalas del sitemap, para que este solo contenga lo que quieres posicionar.
- Dominio o sección con poco historial: Google vuelve con menos frecuencia a lo que todavía no conoce. Publica con regularidad y deja pasar varias semanas antes de sacar conclusiones.
- Servidor lento o con errores: si las respuestas tardan o fallan, Google rastrea más despacio. Compruébalo en Ajustes, Estadísticas de rastreo, con el tiempo medio de respuesta y el porcentaje de respuestas correctas. En nuestro caso, 183 ms de media y un 99 % de respuestas correctas descartaban esta causa.
Rastreada, actualmente sin indexar: Google la ha leído y no la ha incluido
Aquí Google ya ha descargado la página y, aun así, no la ha añadido al índice. La ayuda de Search Console es escueta: puede indexarla más adelante o no, y no hace falta volver a pedir el rastreo. Detrás suele haber un problema de valor o de claridad, no de acceso. Un apunte para no confundirse: si el motivo fuera una etiqueta canonical, el informe no diría 'Rastreada', sino 'Página alternativa con etiqueta canónica adecuada' o 'Duplicada', que son estados distintos. Un caso ilustrativo: una gestoría publica 'cuánto cuesta una gestoría para autónomos' y, meses después, 'precio de una gestoría para autónomos'. Es fácil que Google indexe la primera y deje la segunda como rastreada sin indexar, porque no aporta nada que la primera no diga. Pedir otra vez su indexación no cambia nada. Fusionarla con la primera o darle un propósito distinto, sí.
Pedir otra vez la indexación de una página rastreada que no ha cambiado no sirve: Google ya la ha leído. Lo que puede cambiar el resultado es que la página cambie.
- Contenido escaso o genérico: la página dice lo mismo que muchas otras o casi no dice nada. Compárala con lo que ya aparece para esa búsqueda y amplíala con lo que solo tú puedes aportar, como datos propios, ejemplos reales y criterio, hasta que responda la pregunta por completo.
- Contenido casi idéntico al de otra página de tu sitio: Google se queda con una y deja fuera la otra. Fusiona o diferencia las páginas, como se explica en canibalización SEO.
- Página sin función propia: etiquetas, categorías vacías, páginas de agradecimiento, textos legales o resultados de búsqueda interna. Aquí no hay nada que arreglar: fuera del índice no te quitan visitas. Si no quieres que se indexen nunca, márcalas con noindex y será una decisión tuya.
- Una parte grande de la web en este estado: ¿perjudica al resto? Unas pocas URL de poco valor, no. Pero si está aquí una parte importante de las páginas que quieres posicionar, Google puede estar valorando el sitio en conjunto como poco útil. Entonces no basta con retocar URL sueltas: mejora primero las páginas que más importan al negocio y fusiona o elimina las que no aportan.
Cómo diagnosticar tu caso paso a paso en Search Console
La lista de URL afectadas está en Indexación, Páginas: en la tabla de motivos por los que no se indexan las páginas, pulsa el estado y verás los ejemplos, que puedes exportar. Antes de revisarlas una a una, usa el filtro de la parte superior del informe. Con 'Todas las páginas enviadas' ves solo las URL de tus sitemaps, es decir, las que tú le has pedido a Google que indexe. Con 'Solo páginas sin enviar' aparecen las que Google ha encontrado por su cuenta, que suelen ser etiquetas, filtros o URL con parámetros. Ese filtro ya separa buena parte de lo que importa de lo que no. Para cada URL que sí importe, la Inspección de URLs, en la barra superior de Search Console, da el detalle. Si todavía no manejas la herramienta, la guía básica de Search Console explica cómo empezar.
El orden importa: primero decides si la URL debe estar en el índice, después descartas fallos técnicos y al final valoras el contenido. En una página atascada, pedir la indexación es lo último.
- Paso 1. Decide si la URL debería estar indexada. Si es una etiqueta, un filtro o una página sin contenido propio, no sigas: el estado es el esperable.
- Paso 2. Pega la URL en la Inspección de URLs y lee el veredicto. La inspección muestra lo que Google tiene en su índice y suele ir por delante del informe de páginas, que se actualiza con retraso: a veces la URL ya está indexada aunque el informe siga mostrándola como excluida. Mira siempre la fecha de actualización del informe.
- Paso 3. Mira cómo se descubrió y cuándo se rastreó por última vez. Si no aparece ninguna página de referencia, tómalo como una pista y no como una prueba, porque Google avisa de que la herramienta no siempre la muestra. Comprueba tú mismo si alguna página indexada enlaza a esa URL.
- Paso 4. Pulsa 'Probar URL publicada' para ver la página tal como está hoy. Si aparece un noindex, un bloqueo en el robots.txt o un error de servidor, corrígelo antes que nada; el artículo sobre SEO técnico explica cada caso. Una prueba correcta solo confirma que Google puede acceder a la página, no que vaya a indexarla.
- Paso 5. Cuando hayas hecho un cambio real, como añadir enlaces, mejorar el contenido o resolver un duplicado, pulsa 'Solicitar indexación' una sola vez. Hay un límite diario de solicitudes y repetirla no la acelera. Al publicar una página nueva, pedirla de entrada sí tiene sentido, como explicamos en cuánto tarda Google en indexar una web. En una página atascada, solo después del cambio.
Cuándo no es un problema: lo que encontramos en nuestro propio informe
El informe de indexación de mizurastudio.es del 21 de septiembre de 2026 mostraba 27 URL en estos dos estados: 22 como 'Descubierta: actualmente sin indexar' y 5 como 'Rastreada: actualmente sin indexar'. Visto así parece grave. Revisadas una a una, solo una era un problema que había que resolver. Eso sí, por el camino encontramos un error nuestro.
Un informe lleno de 'sin indexar' no es un diagnóstico. Lo es separar las páginas que deberían estar en Google de las que no, y trabajar solo con las primeras. Los dos estados, además, son pasos de un mismo camino: primero que Google te visite y después que le des motivos para quedarse.
- 24 eran páginas de etiquetas, 21 descubiertas y 3 rastreadas. Ya tenían noindex, pero seguían en el sitemap: le pedíamos a Google que visitara páginas que a la vez le decíamos que no indexara. Las sacamos del sitemap y dejamos de enlazar desde los artículos las etiquetas con menos de tres posts. Que sigan sin indexar es lo que buscamos, y las descubiertas pueden quedarse en ese estado un tiempo, porque Google no verá su noindex hasta que las rastree.
- La política de privacidad figuraba como rastreada sin indexar. No es una página con la que queramos atraer visitas, así que no había nada que arreglar.
- Un artículo del blog que el informe daba como 'Rastreada' aparecía como indexado en la Inspección de URLs del 5 de octubre. Lo más probable es que el informe fuera con retraso, y por eso conviene mirar su fecha de actualización antes de actuar.
- Quedaba un artículo descubierto sin indexar, y ese sí había que trabajarlo, porque es contenido que queremos en Google. Lo enlazamos desde el listado del blog, que antes solo enlazaba 9 artículos y ahora los enlaza todos, y pedimos su indexación una vez, el 5 de octubre. Funcionó a medias: Google lo rastreó ese mismo día y pasó de 'Descubierta' a 'Rastreada', pero sigue sin indexarlo. El problema de que no lo visitara está resuelto. Ahora es de contenido, así que toca reforzar el artículo con lo que le falta antes de pedir nada más.
Cuánto esperar y qué no hacer mientras tanto
Google no da plazos para salir de estos estados. En una web joven es normal que una URL pase semanas en 'Descubierta' antes de rastrearse, así que no tiene sentido tocar nada la primera semana. Si pasado más de un mes sigue igual y la página importa, ya hay motivo para actuar. El orden de trabajo es el del diagnóstico: separa lo que debe estar indexado de lo que no, enlaza las descubiertas que importan, mejora o fusiona las rastreadas y anota cuántas URL hay en cada estado para comparar en la siguiente revisión. Cuando la página entre por fin en el índice empieza otra espera distinta, la que explica cuánto tarda Google en posicionar una web. Y si tienes decenas de URL en estos estados y no sabes cuáles importan, separarlas es parte de una auditoría SEO. En el fondo, salir de aquí depende de dos decisiones que son tuyas: qué páginas deben estar indexadas y qué motivos le das a Google para ir a buscarlas.
Mientras esperas, lo que más daño hace es actuar por impaciencia. Estas cuatro reacciones son habituales y ninguna acelera nada.
- Pedir la indexación en bucle: hay un límite diario de solicitudes y repetirla con la página igual no adelanta nada.
- Inflar el sitemap con más URL para que Google las visite: añade inventario de poco valor, justo lo contrario de lo que ayuda.
- Borrar la página y publicarla en otra dirección: para Google es una URL nueva, que empieza desde cero y pierde el historial de la anterior.
- Quitar el noindex de etiquetas o filtros para que 'cuenten': crea listados casi idénticos a los artículos que agrupan y aumenta las URL que compiten por el rastreo.